Blog de relatos cortos y paranoias varias.

Blog de relatos cortos y ensayos

jueves, 17 de julio de 2008

Bebe mucha agua para que no te deshidrates

Llevo seis días enfermo y tres con neumonía; me lo habrán aconsejado ¿veinte veces?. Te lo dicen como si fuera un secreto oculto; insistentes y amenazantes. Presuponen que les vas a decir, -No. Jamás probaré ese liquido infecto.
Lo se, lo se. Fue lo primero que me dijo el médico, -Bebe mucha agua para que no te deshidrates.
Las diecinueve restantes, "chau chau", pero la próxima vez que alguien me diga que tiene neumonía, llevaré a cabo mi venganza. -Bebe mucho agua para que no te deshidrates.- No voy a ser yo el cupable de perder este valioso conocimiento.

martes, 17 de junio de 2008

Andrzej Sapkowski


El sábado estuve en la Feria del Libro de Madrid y casualmente vi en una de las casetas que firmaba Andrzej Sapkowski, un escalofrío me recorrió, no me lo podía creer. Él polaco que le ha lavado la cara a la literatura fantástica estaba allí mismo.

Desde que me recomendaron la historia del brujo de pelo blanco, hace ya dos años, se ha convertido en un importante referente para mi. En la Saga de Geralt de Rivia el autor ahonda en la humanidad de héroes y villanos, introduce el aspecto político en las tramas que lo relaciona con el mundo real. Los temas son novedosos y muy alejados de los clásicos maniqueísmos de la literatura de fantasía. Personajes grises, cercanos y reales, que viven en un mundo de criaturas fantásticas pero sus sensaciones, pensamientos y miedos son reales.

Compré la nueva edición de La Espada del Destino, la segunda parte de la saga, que portada tan espectacular. Le saludé y farfullé unas palabras de alabanza y admiración en ingles, y sin mucho interés me firmó el libro después de tomarme el pelo un par de veces. Conseguí un preciado tesoro.

Poco después en otra caseta Juanjo Millás me firmó, "El desorden de tu nombre", la dedicatoria es muy emotiva, una mañana inolvidable.

lunes, 2 de junio de 2008

"Wicked Game" vídeo

Me resisto a poner el vídeo de la canción porque, la verdad, es que me resulta un poco, bastante, ñoño. La pareja en la playita, palmeras, besándose y el blanco y negro, ufff, casi parece Grease. El punto interesante del vídeo es ser paradigma de la estética de inicio de los noventa, chico guapo y modelo sensual. Sus fotos adornaron carpetas de adolescentes. Por cierto, como se parece Chris Isaak a Michael Madsen.
Es una pena que no esté a la altura de tan soberbia canción. Para compensar pongo el trailer de "Corazón Salvaje", la peli si que hace justicia a la canción.

domingo, 1 de junio de 2008

"Wicked Game" según "Him"

Wicked Game es una de mis canciones preferidas. Cuando suenan los primeros acordes el vello se te eriza y va directa al corazón. La guitarra tañe melancólicamente mientras Chris Isaak susurra las palabras. Espectacular que diría Lester Burnham.
El amor arriesgado y peligroso es un tema universal. Abandonar toda cordura para ir detrás de una sensación. ¿Como va a acabar? Mal, lo sabes, pero ¿qué diablos? que me quiten lo bailado. ¿Quién no lo ha sentido? Es uno de los ídolos de esta sociedad, por eso nos encanta esta canción. El sueño prohibido que en la realidad tememos perseguir.
A lo que iba, he encontrado está versión del grupo Him. La tocan con su estilo, el metal entra en la canción. El vídeo tiene ese punto de desasosiego de la estética gótica. Es descarnado y sin tabúes, eso me gusta.

martes, 27 de mayo de 2008

Yo no soy Ateo porque no crea en Dios. Soy ateo porque no creo en los hombres que inventan religiones.

martes, 22 de enero de 2008

MANIFIESTO DEL REY A LA NACIÓN - Fernando VII - Comentario


Documento Original

El texto documento es una carta escrita por el rey Fernando VII para el pueblo de España, especialmente para aquellos que estaban en plena efervescencia revolucionaria, por lo tanto es un documento de carácter público. El texto concierne a asuntos de política interior de España. El documento se enmarca en los tumultuosos días con los que se inicia el Trienio Liberal que va de 1820 a 1823, dando por cerrado el primer periodo de gobierno absolutista de Fernando VII.
Fernando VII de Borbón (1784-1833), llamado el Deseado, rey de España en 1808. Tras la expulsión del rey intruso José Bonaparte, reinó nuevamente desde 1813 hasta su muerte, exceptuando un breve intervalo en 1823, destituido por el Consejo de Regencia.
Hijo y sucesor de Carlos IV y de María Luisa de Parma, pocos monarcas disfrutaron de tanta confianza y popularidad iniciales por parte del pueblo español. Sin embargo, pronto se reveló como un soberano absolutista, y uno de los que menos satisfizo los deseos de sus súbditos, que lo consideraban sin escrúpulos, vengativo y traicionero. Rodeado de una camarilla de aduladores, su política se orientó en buena medida a su propia supervivencia. Fernando VII ha merecido a los historiadores un unánime juicio negativo, pasando a los anales de la historia de España como el Rey Felón. Si bien no se le puedan achacar personalmente muchos de los males de su reinado, ha sido el monarca español peor tratado por la historiografía nacional.
El texto esta perfectamente datado cronológicamente (10 de marzo de 1920) y geográficamente (Palacio de Madrid). Este palacio fue rodeado por una gran multitud el 7 de marzo de 1820, lo que influyó en la redacción de este manifiesto.
El texto presenta una metodología diacrónica de planteamiento al hacer un balance de la última década. Transmite su ideología y justificación de la política futura a aplicar. La expresión que utiliza es muy formal al tratarse de una carta del rey a su pueblo. Para examinar la veracidad del testimonio hay que hacer un análisis de las motivaciones que mueven al rey a tomar esta decisión, el punto más importante del documento. Las supuestas nobles intenciones que Fernando afirman moverle pueden ser puestas en duda.
Comienza relatando los acontecimientos del pasado, el periodo de la guerra de independencia y justifica la política conservadora tomada en su primer periodo de gobierno. Su excusa es haber sido mal aconsejado, así, de este modo, trata de descargar su responsabilidad. Por contra los cambios progresistas y la extensión de las luces si que son ideas que tiene en consideración por si mismo, o por lo menos es lo que quiere dar a entender. Con ello trata de aparentar que es suya la decisión de realizar los cambios políticos.
Considera los deseos de cambio y el deseo de retorno a la Constitución de Cádiz de su pueblo como detonantes del viraje progresista que ya tenía en mente el rey, “Pero mientras yo meditaba duramente…”. La actitud es paternalista además recuerda veladamente, en este tercer párrafo, que las concesiones nacen de su condición de rey. Por último anuncia que se ha iniciado el proceso legal para adoptar esa constitución, comenzando con el juramento de la Constitución.
El último párrafo contiene una serie de formulismos regios, en los que trata de mostrar la cara amable de la corona. Lo más destacado son los consejos a la nación los cuales son formulados de forma indirecta. Lo que vienen a expresar es que con las libertades recién otorgadas se cuiden de hacer un uso excesivamente libertario. Es fundamental para él que la nación esté unida en religión, idioma y costumbres.
La característica principal de este manifiesto es el cinismo con el que Fernando VII comunica la proclamación, de nuevo, de las Cortes de Cádiz. Fernando se ve avocado por los sucesos a aceptar las peticiones del pueblo que rodea el Palacio Real para evitar mayores consecuencias contra su persona. La política absolutista de Fernando contradice por completo las intenciones que desea mostrar en el texto. En los momentos que tuvo capacidad para establecer las líneas de gobierno eliminó cualquier tendencia constituyente. Por lo tanto esa preocupación por el progreso de la civilización, las nuevas ideas y los deseos de la sociedad es sencillamente una mentira, a la que se ve avocado por lo complicado de su situación.
La actitud de latente desafección del monarca al régimen constitucional durante el Trienio liberal y la intención de hacer fracasar la monarquía parlamentaria demuestra que; “Yo el primero, por la senda constitucional;…” es parte de una estratagema para superar el momento crítico y finalmente reinstaurar, de nuevo, el absolutismo como forma de gobierno en el país.
El Trágala, canción que los liberales cantaban a menudo en aquel periodo, es el símbolo de los ánimos que existían en el país y hasta que punto se conocía la verdadera posición del monarca:
Trágala o muere, tú, servilón;
tú, que no quieres Constitución.
Trágala, es decir acepta por fuerza, tanto si quieres como si no, y, además, escucha el escarnio que te hacen por ello. El propio Fernando VII hubo de sentirse la cancioncita, cantada por la multitud excitada y sarcástica. Fernando VII, ocultaba la afrenta y el resentimiento, mientras se prometía la venganza.
Fernando VII comenzó a conspirar contra la Constitución de Cádiz, al poco de ser restaurada. Para tal cometido, además de amparar a todos los sectores sociales opuestos al nuevo sistema constitucional (como buena parte de la Nobleza, del clero y del pueblo), no dudó en recabar la colaboración de Rusia, Austria, Prusia y Francia.